cripto para todos
Unirse
A
A

Rusia: La nueva ley de IA refuerza el control estatal sobre los modelos estratégicos

8:10 ▪ 6 min de lectura ▪ por Mikaia A.
Informarse Inteligencia artificial
Resumir este artículo con:

El volcán de la inteligencia artificial entra en erupción. Estadounidenses, chinos, europeos se empujan para captar las mejores réplicas de esta lava digital. Durante este bullicio planetario, Vladimir Putin toca su propia partitura, a contracorriente. Lejos de querer una parte del pastel, el señor del Kremlin pretende poseer toda la pastelería. Su nueva ley sobre IA no apunta a la innovación desenfrenada, sino al bloqueo metódico de cada modelo considerado estratégico. Objetivo: crear inteligencias artificiales 100 % rusas, puras de toda contaminación occidental. Una obsesión que podría revelarse como una trampa.

Un dirigente ruso observa un cerebro de IA incandescente, con una bandera oculta a sus espaldas, un mapa digital iluminado y unas instituciones que tienden cables bajo tensión.

En breve

  • La nueva ley rusa clasifica las inteligencias artificiales en tres categorías distintas: soberano, nacional y de confianza.
  • Los modelos llamados «soberanos» deben desarrollarse sin recurrir a componentes o datos extranjeros.
  • A pesar de este discurso de independencia, los desarrolladores rusos dependen masivamente del open-source occidental como LLaMA o Mistral.
  • Paralelamente, Rusia usa IA generativa para producir deepfakes destinados a desestabilizar las opiniones públicas europeas.

Putin y la IA: la búsqueda de una pureza digital imposible

Cuando Vladimir Putin habla de inteligencia artificial, no habla ni de algoritmos ni de potencia de cálculo. Habla de civilización. « Para Rusia, es una cuestión de soberanía nacional, tecnológica y basada en valores», declaró en una conferencia reciente en Moscú ». (« For Russia, it is a matter of national, technological and value-based sovereignty. » – Fuente: Reuters).

En su visión del mundo, cada IA occidental transporta un software cultural extranjero, un caballo de Troya ideológico que se niega a aceptar en suelo ruso. Por ello, el Kremlin ha desplegado artillería legislativa con un proyecto de ley que clasifica los modelos en tres categorías herméticas. El modelo «soberano» debe desarrollarse exclusivamente por ciudadanos rusos, entrenado únicamente con datos producidos en Rusia, sin recurrir a componentes extranjeros.

El modelo «nacional» tolera el uso de soluciones open-source procedentes de otros lugares, mientras que el modelo «de confianza» queda bajo la vigilancia directa del FSB. Además, un decreto presidencial ha instituido una comisión especial que Putin preside personalmente. 

Desde ahora, la IA en Rusia se convierte en un asunto de Estado vigilado con extremo cuidado.

La gran división rusa: soberanía proclamada, dependencia asumida

Las declaraciones de independencia tecnológica chocan, sin embargo, con un muro de realidades muy concretas. Los expertos rusos del sector han lanzado la alarma durante varios meses. Desarrollar una inteligencia artificial íntegramente rusa, sin recurrir al ecosistema mundial, costaría cientos de miles de millones de rublos. Una factura que inevitablemente tendrían que asumir los usuarios finales. 

A esto se suman las sanciones occidentales que asfixian literalmente los centros de datos rusos: sin semiconductores avanzados, no hay cálculo intensivo, no hay modelos potentes. Un directivo de una gran empresa tecnológica rusa confesó al diario Kommersant que «plataformas totalmente soberanas prácticamente no existen en el mercado hoy en día». 

Incluso Sberbank, el gigante financiero público favorito del Kremlin y punta de lanza de la IA patriótica, adapta en realidad modelos open-source extranjeros como LLaMA, Mistral o YOLO. La fortaleza digital soñada por Putin se asienta pues sobre cimientos importados. El soberanismo proclamado esconde una dependencia muy real.

La sombra alargada de la IA rusa: cuando los deepfakes hacen la guerra a Europa

Mientras el Kremlin cierra sus fronteras digitales, sus ejércitos híbridos usan la inteligencia artificial para desestabilizar a los vecinos europeos con una eficiencia temible. El ejemplo del profesor Alan Read, del King’s College de Londres, es especialmente ilustrativo. Un día, un video manipulado usando su rostro y una voz sintética imitando la suya comenzó a circular en redes sociales, profiriendo insultos contra Emmanuel Macron.

Casi todo en este video es odioso, horrible de escuchar, confesó el investigador a la BBC. Me parece completamente ajeno a lo que soy.

Alan Read

Este deepfake forma parte de una campaña más amplia llamada Matryoshka, por esas muñecas rusas que esconden otras dentro. En Polonia, videos generados artificialmente llaman a salir de la Unión Europea, con giros sintácticos que delatan un origen ruso. Las aplicaciones de segunda categoría, menos exigentes que los gigantes estadounidenses con las marcas de agua, proveen estos “engaños” por unos centavos.

La desinformación se convierte así en una industria de bajo coste exportable.

La estrategia rusa en materia de IA en cinco puntos

  • Clasificación legal: tres categorías distintas (soberano, nacional, de confianza) sujetas a distintos grados de control estatal;
  • Comisión presidencial: órgano supervisado directamente por Vladimir Putin para coordinar todas las iniciativas nacionales;
  • Sberbank en primera línea: único actor capaz de tentar la aventura del «todo ruso», pero siempre dependiente del open-source extranjero;
  • Sanciones restrictivas: escasez de semiconductores avanzados que limita gravemente la potencia de cálculo disponible;
  • Campaña Matryoshka: operación sistemática de deepfakes destinada a desestabilizar las opiniones públicas europeas.

La inteligencia artificial es sin duda una oportunidad para quienes consiguen dominarla. Pero para quienes pierden su empleo, representa sobre todo una amenaza existencial. Más preocupante aún, su carácter «artificial» podría volverla incontrolable a largo plazo. Un alto responsable de seguridad en Anthropic renunció recientemente dando la voz de alarma sobre este riesgo específico. Putin, por su parte, sigue cerrando con llave sin mirar atrás. Quizás demasiado rápido.

¡Maximiza tu experiencia en Cointribune con nuestro programa "Read to Earn"! Por cada artículo que leas, gana puntos y accede a recompensas exclusivas. Regístrate ahora y comienza a acumular beneficios.



Unirse al programa
A
A
Mikaia A. avatar
Mikaia A.

¡La revolución blockchain y cripto está en marcha! Y el día en que los impactos se sientan en la economía más vulnerable del mundo, contra toda esperanza, diré que fui parte de ella

AVISO LEGAL

Las ideas y opiniones expresadas en este artículo pertenecen al autor y no deben tomarse como consejo de inversión. Haz tu propia investigación antes de tomar cualquier decisión de inversión.