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La IA acelera la adopción de Bitcoin más rápido de lo previsto

11:39 ▪ 5 min de lectura ▪ por Fenelon L.
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El debate crece en las redes sociales y en los círculos cripto: ¿y si las inteligencias artificiales autónomas descubrieran por sí mismas el interés del bitcoin? Esta hipótesis, durante mucho tiempo relegada a la categoría de ciencia ficción, gana terreno entre los expertos. Una carrera inédita podría iniciarse entre humanos y máquinas para controlar un recurso que se ha vuelto estratégico.

Agente de IA con ojos naranjas abre un cofre repleto de bitcoins incandescentes, tensión dramática, siluetas robóticas amenazantes en un fondo oscuro.

En breve

  • Los agentes de IA autónomos podrían privilegiar el bitcoin para realizar transacciones sin supervisión humana.
  • El bitcoin ofrece a los sistemas de IA una ‘ciber soberanía’ gracias a su funcionamiento descentralizado y sin KYC.
  • Ya existen prototipos de agentes de IA que gestionan carteras de Bitcoin y realizan transacciones.

La IA descubre Bitcoin, una nueva era se abre

Las primeras señales emergen desde hace varios meses. Agentes de IA, esos programas capaces de tomar decisiones económicas sin intervención humana, ya experimentan con Bitcoin. ¿La razón? Simple pero poderosa: estas entidades digitales necesitan una moneda para interactuar entre sí. Y el bitcoin cumple todos los requisitos.

Jason Lowery, coronel de la Fuerza Espacial estadounidense y ferviente defensor del bitcoin, declaró recientemente en X: 

El hecho de que agentes de IA descubran independientemente que el bitcoin les confiere una ciber soberanía y luego inicien una guerra de ofertas con la humanidad no está reflejado en los precios.

Esta afirmación resuena especialmente en un contexto donde las demostraciones concretas se multiplican. Varios prototipos muestran agentes de IA gestionando nodos Bitcoin completos, que poseen claves privadas y ejecutan transacciones en la Red Lightning. Estos sistemas no tienen pasaporte ni cuenta bancaria. El carácter seudónimo de Bitcoin se convierte así en su pasarela natural hacia la autonomía económica.

El atractivo no se limita a la tecnología. Toca algo más fundamental: la soberanía digital. Una máquina que quiere comprar ciclos de cálculo, pagar para acceder a una API o remunerar a otro agente no puede rellenar un formulario KYC. Necesita un sistema que funcione sin permiso. El bitcoin responde precisamente a esta necesidad.

Una carrera desenfrenada por el último Bitcoin

La ecuación se vuelve explosiva cuando se añade la escasez. Veintiún millones de bitcoins como máximo. Ni uno más. Si miles, luego millones de agentes de IA comienzan a acumular BTC para constituir sus reservas operativas, la presión sobre la oferta disponible se intensificará mecánicamente.

Joe Burnett, vicepresidente de estrategia Bitcoin en Strive, comparte esta visión: « A medida que los agentes de IA comiencen a evadirse, necesitarán una moneda sin autorización para asegurar su supervivencia. » 

Esta declaración plantea una cuestión vertiginosa: en un mundo donde máquinas y humanos se disputan el mismo recurso limitado, ¿quién ganará?

Las especulaciones sobre precios reflejan esta tensión. Algunos analistas ahora mencionan un bitcoin a un millón de dólares, o incluso más. 

Estas proyecciones se basan en una teoría de juegos implacable: si agentes de IA racionales, programados para la máxima eficiencia, identifican a bitcoin como el activo óptimo, lo acumularán masivamente. Los humanos, anticipando este movimiento, harán lo mismo. ¿El resultado? Una espiral alcista alimentada por el miedo a quedar fuera.

Por supuesto, persisten obstáculos. Los reguladores no observarán pasivamente una transferencia masiva de valor hacia máquinas autónomas. Singapur ya ha publicado un marco de gobernanza para la IA agente. Europa avanza en su legislación. Las tarifas de transacción y los límites de escalabilidad de la red Bitcoin también plantean desafíos técnicos reales.

Una convergencia que redefine las reglas del juego

Este debate va mucho más allá de la especulación financiera. Interroga la naturaleza misma del dinero en un mundo donde los actores económicos no son exclusivamente humanos. El comercio entre máquinas pagado en bitcoins ya no es ciencia ficción. Existen prototipos. Empresas invierten. La infraestructura se está construyendo.

Paradójicamente, esta dinámica ocurre mientras bitcoin atraviesa un período de turbulencia. Los temores recientes sobre el impacto de la IA generativa en el sector tecnológico han hecho caer el BTC a 65,000 dólares. La correlación con el Nasdaq alcanza máximos. Los inversores liquidan sus posiciones de riesgo, incluyendo criptos.

Sin embargo, aparecen señales contradictorias. Los ETF de Bitcoin captaron 167 millones de dólares en entradas durante tres días tras semanas de retiros. Algunos inversores institucionales aprovechan la caída para posicionarse. Tal vez anticipan esta nueva demanda, la de las máquinas.

La ironía de la situación no escapa a nadie. La IA hace bajar el bitcoin a corto plazo por asustar a los mercados tecnológicos, pero podría convertirse en su principal catalizador alcista a medio plazo. Esta dicotomía ilustra perfectamente la imprevisibilidad de una revolución tecnológica en curso. El dinero ya no es definitivamente solo un asunto humano.

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Fenelon L.

Apasionado por Bitcoin, me encanta explorar los intrincados detalles de la blockchain y las criptomonedas y comparto mis descubrimientos con la comunidad. Mi sueño es vivir en un mundo donde la privacidad y la libertad financiera estén garantizadas para todos, y creo firmemente que Bitcoin es la herramienta que puede hacer esto posible.

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Las ideas y opiniones expresadas en este artículo pertenecen al autor y no deben tomarse como consejo de inversión. Haz tu propia investigación antes de tomar cualquier decisión de inversión.