El XRP acaba de activar una señal que el mercado no había observado desde 2022. En el lapso de una semana, el token retrocedió aproximadamente un 4 % mientras que los datos on-chain revelaban cerca de 1,93 mil millones de dólares en pérdidas realizadas, un nivel inédito desde hace casi cuatro años. Este choque refleja una ola de ventas masivas. ¿Se trata de una capitulación que anuncia un punto bajo, o de una nueva advertencia en un entorno macroeconómico aún inestable?