Las obligaciones de transparencia financiera de los responsables públicos estadounidenses vuelven a primer plano tras una nueva revelación sobre Kash Patel, el director del FBI. Un informe indica que no declaró en el plazo una inversión en Strategy, empresa conocida por su estrategia de tesorería en Bitcoin y registrada como proveedora del gobierno estadounidense. La omisión fue luego corregida por una declaración rectificativa. Este caso ocurre mientras las inversiones relacionadas con criptomonedas de funcionarios políticos estadounidenses ya están bajo un creciente escrutinio.