China anuncia que renuncia a una parte de sus privilegios en la OMC. Este gesto, calificado como «mayor» por la directora general de la organización, Ngozi Okonjo-Iweala, reorganiza las cartas del comercio mundial. Formulada por Li Qiang en persona, esta decisión marca un giro estratégico para las autoridades de Pekín, largamente acusadas de beneficiarse indebidamente de las reglas multilaterales.