Tokenización de los mercados: El FMI alerta sobre 5 riesgos mayores que no se deben ignorar bajo ninguna circunstancia
La tokenización agita los bastidores de las finanzas mundiales. Presentada como la próxima ola de innovación, podría atraer a millones de inversores y miles de millones de dólares en los próximos años. Entre bancos tradicionales, startups cripto y reguladores, las apuestas se acumulan sobre la forma que tomará este nuevo ecosistema. El Fondo Monetario Internacional, por su parte, entra en la arena con un mensaje más reservado: sí, la tokenización cambia las reglas del juego. Pero también trae riesgos sistémicos que no deben subestimarse bajo ninguna circunstancia.

En breve
- La tokenización promete ganancias de eficiencia, pero puede desencadenar desplomes rápidos e incontrolables.
- La ausencia de interoperabilidad entre plataformas digitales debilita la liquidez y bloquea los intercambios de activos tokenizados.
- Los mercados automatizados amplifican la volatilidad, haciendo los crashs más frecuentes y difíciles de contener.
- Los Estados, alertados, preparan su regreso para regular estas finanzas programables y prevenir desviaciones sistémicas.
Tokenización & finanzas: la rapidez que debilita
Con la tokenización, todo se vuelve más rápido: transacciones, pagos, ejecuciones. Las promesas son enormes. Ya no se necesitan intermediarios ni tiempos bancarios. BlackRock, a través de su fondo BUIDL, y Franklin Templeton lo han entendido bien: tokenizan bonos del Tesoro estadounidense, acumulan ganancias y aumentan la eficiencia.
Pero el FMI pone el freno de mano. Esta rapidez podría desencadenar flash crashes más violentos que nunca. Los automatismos codificados no perdonan nada: en caso de fallo o pánico, los mercados caen antes incluso de que un humano tenga tiempo de reaccionar.
El FMI advierte: apilados unos sobre otros, los smart contracts pueden caer como dominós digitales. Este desequilibrio local podría transformarse entonces en un choque global, propagado instantáneamente a todo el sistema tokenizado.
La automatización es temible. Impulsa a la velocidad máxima, pero sin red de seguridad. Y cuando las máquinas dictan las reglas del juego, las fallas pueden volverse sistémicas. El desafío ya no es técnico, sino estructural: ¿cómo frenar un mercado lanzado a toda velocidad?
Plataformas compartimentadas: la fractura de la tokenización
En la imaginación colectiva, la tokenización evoca un mundo fluido, sin barreras. Sin embargo, la realidad es mucho más fragmentada. Cada actor — banco, startup o DAO — construye su propia arquitectura. Resultado: islotes tecnológicos incapaces de comunicarse entre sí.
El FMI y la IOSCO se preocupan por esta ausencia de interoperabilidad. Plataformas que «no se hablan» provocan un empobrecimiento de la liquidez global, con activos bloqueados, precios deformados y eficiencia deprimida.
Como señala el medio especializado The Paypers:
La interoperabilidad es un punto importante. Aún queda mucho trabajo por hacer en este ámbito.
Esta fragmentación afecta incluso a los stablecoins, que se presentan como pilares de las finanzas digitales. Cada uno aplica sus reglas: reserva, auditoría, convertibilidad. Resultado: confusión, duplicados y creciente desconfianza.
¿Y qué decir de los litigios? Si dos plataformas tokenizan el mismo activo de manera diferente, ¿a quién pertenece realmente? Sin estándares compartidos, la seguridad jurídica tambalea. Y en las finanzas, la inseguridad es sinónimo de crisis.
Estados al encuentro: regulación al acecho para las finanzas tokenizadas
La tokenización no vive en el vacío. Se inscribe en una historia monetaria jalonada por intervenciones estatales. Desde el sistema de Bretton Woods hasta el colapso del patrón oro en los años 70, cada mutación ha visto a los gobiernos retomar el control.
Hoy, el FMI recuerda que la historia podría repetirse:
Los gobiernos rara vez se han limitado a mantenerse al margen durante las grandes evoluciones monetarias.
Entre bastidores, JPMorgan y Citi ya afinan sus propios tokens privados. JPM Coin permite transferencias en continuo sobre blockchain, 24h/24, mientras que Citi Token Services se orienta hacia aplicaciones B2B cerradas. No hay anarquía aquí. Sino unas finanzas privadas, centralizadas, en manos de los gigantes.
¿Será la finanza tokenizada una utopía descentralizada o un remake tecnológico de las instituciones dominantes? Si el Estado entra en la arena, la respuesta podría inclinarse rápidamente hacia regulaciones estrictas, licencias y salvaguardas impuestas.
Los 5 peligros mayores según el FMI y la IOSCO
- Crashs flash amplificados: automatización y velocidad crean mini-crashs incontrolables;
- Volatilidad extrema: ausencia de mecanismos de mitigación inmediata;
- Falta de interoperabilidad: plataformas incompatibles, freno a la liquidez;
- Riesgos legales: incertidumbre sobre la posesión real de los activos digitales;
- Intervención estatal inminente: supervisión y regulación reforzadas.
Los mercados tokenizados representan más que un simple cambio tecnológico. Reescriben las reglas de la inversión, transformando activos rígidos en instrumentos fluidos, fraccionables y accesibles para todos. La tokenización de los RWA podría convertirse en el vínculo entre la economía tradicional y un futuro programable. A condición de asegurar este nuevo puente antes de que se tambalee bajo su propio peso.
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