El BCE sale al paso de los temores de vigilancia sobre el euro digital
El euro digital ofrecería mayor privacidad que una transferencia bancaria clásica. Al menos eso asegura el Banco Central Europeo, a través de Piero Cipollone, miembro de su junta directiva, quien afirma que el Eurosistema seguirá siendo incapaz de vincular a un ciudadano con sus pagos. Una promesa que los defensores de las libertades digitales reciben con desconfianza.

En resumen
- Según Piero Cipollone, el Eurosistema no podrá identificar a ningún usuario del euro digital, ya sea en línea o fuera de línea.
- Los pagos fuera de línea solo serían visibles para el emisor y el receptor, como un pago en efectivo.
- Las asociaciones defensoras de las libertades consideran que estas garantías se basan demasiado en la confianza hacia las instituciones y no lo suficiente en mecanismos técnicos verificables.
El Eurosistema no podrá vincular a los ciudadanos con sus pagos
El euro digital es la moneda digital del banco central (CBDC) de la zona euro, una forma electrónica de moneda pública emitida por el BCE para complementar los billetes y monedas. El proyecto, cuyo funcionamiento detallamos, se basa en una arquitectura que impide, según Frankfurt, que el Eurosistema vincule a un individuo con una transacción.
En una entrevista publicada por el BCE el 10 de agosto con el medio italiano ilsussidiario.net, Piero Cipollone comparó el euro digital con la transferencia bancaria clásica.
Actualmente, en el caso de una transferencia bancaria, todos los datos de la transacción son conocidos por las partes involucradas. El euro digital garantizaría una mejor protección de la privacidad. El euro digital garantiza el nivel máximo de confidencialidad que la tecnología actual puede ofrecer.
Coexisten dos regímenes. Fuera de línea, los pagos se transmiten directamente de un dispositivo a otro, sin pasar por una infraestructura central: solo el emisor y el receptor conocen los detalles del intercambio.
En línea, los bancos comerciales siguen siendo intermediarios y pueden identificar a sus clientes para cumplir con las normas anti-lavado, pero el Eurosistema solo recibiría datos seudonimizados, sin vínculo directo con una persona.
CoinDesk, que reportó estas declaraciones el martes, las presenta como la respuesta más firme del BCE a las acusaciones de vigilancia. Christine Lagarde continúa repitiendo que el euro digital y el efectivo coexistirán.
La sociedad civil quiere garantías técnicas, no promesas
Las garantías de Frankfurt no son suficientes para convencer a todos. En junio, la organización austriaca Epicenter.works y varios actores de la sociedad civil ya habían pedido a los legisladores europeos reforzar las garantías de privacidad del proyecto. Su inquietud se centra especialmente en el riesgo de depender de garantías institucionales que podrían cambiar con el tiempo.
Esta desconfianza trasciende las fronteras europeas. En Estados Unidos, el Congreso prohibió a la Reserva Federal emitir un dólar digital hasta finales de 2030, una ley aprobada en el Senado por 85 votos contra 5 y que entró en vigor el 11 de julio.
Este contexto empuja al BCE a multiplicar las precisiones: ya ha detallado el papel de los bancos y fintechs, y Cipollone advirtió en julio que el crecimiento de los stablecoins amenaza los depósitos bancarios europeos.
Un calendario ajustado entre negociaciones y proyecto piloto
El texto aún no está aprobado. Los diputados europeos validaron su posición de negociación el 9 de julio, lo que abre las discusiones con el Consejo, con un acuerdo esperado para finales de 2026. Cada etapa aún puede modificar el equilibrio entre privacidad y lucha contra el fraude.
Deutsche Bank, UniCredit y Revolut están entre los 36 proveedores seleccionados por el BCE para un piloto de doce meses previsto para la segunda mitad de 2027, que probará pagos en línea y fuera de línea así como la experiencia del usuario. Se sigue apuntando a una primera emisión para 2029, sujeta a la legislación, los resultados del piloto y una decisión del Consejo de Gobernadores.
El visto bueno dado por los diputados europeos no ha cerrado nada: serán las negociaciones del otoño, luego la fase piloto de 2027, las que dirán si el euro digital realmente ofrece más privacidad que una transferencia bancaria, o si la diferencia se reduce, en el fondo, a un simple argumento de comunicación.
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Apasionado por Bitcoin, me encanta explorar los intrincados detalles de la blockchain y las criptomonedas y comparto mis descubrimientos con la comunidad. Mi sueño es vivir en un mundo donde la privacidad y la libertad financiera estén garantizadas para todos, y creo firmemente que Bitcoin es la herramienta que puede hacer esto posible.
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