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El Salvador alinea oro y bitcoin para asegurar su futuro económico

7:25 ▪ 6 min de lectura ▪ por Mikaia A.
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Las recientes turbulencias geopolíticas han impulsado el oro a niveles inéditos. Desde China hasta Estados Unidos, los mercados buscan un refugio, y los bancos centrales se apresuran a llenar sus arcas. ¿Entonces, rumbo al oro? Para El Salvador, esta orientación no es tabú. Bajo el impulso del presidente Nayib Bukele, el país combina lo antiguo y lo nuevo: el oro, valor refugio atemporal, y el bitcoin, símbolo de un futuro financiero descentralizado. Una estrategia audaz frente a los cambios económicos mundiales.

Dos estatuas gigantes, una de oro y otra de bitcoines, se alzan frente a San Salvador, llevadas por Bukele bajo un cielo volcánico y luminoso.

En breve

  • El Salvador compró 9,298 onzas de oro por 50 millones de dólares recientemente.
  • Sus reservas totales alcanzan ahora 67,403 onzas, alrededor de 360 millones de dólares.
  • El gobierno también posee 7,547 bitcoins, valorados aproximadamente en 635 millones de dólares.
  • Bukele combina oro y bitcoin para diversificar la economía y fortalecer la independencia monetaria nacional.

El Salvador apuesta por el oro: la prudencia ante todo

En un contexto donde la economía mundial tambalea, El Salvador, propicio para los bancos de inversión en bitcoin, ha elegido la prudencia: fortalecer sus reservas de oro. El Banco Central de Reserva (BCR) anunció, a través de una publicación en X, la compra de 9,298 onzas troy, aproximadamente 50 millones de dólares. Esta operación eleva el total nacional a 67,403 onzas, valoradas en torno a los 360 millones de dólares.

Según el comunicado, esta decisión consolida el patrimonio nacional a largo plazo y mantiene un equilibrio prudente en la composición de las reservas internacionales. Un enfoque claro: preservar la estabilidad económica del país ante un mundo cada vez más incierto.

Esta política no está aislada. En 2025, los bancos centrales de todo el mundo compraron 863 toneladas de oro, según el World Gold Council. Polonia, China y Turquía lideraron la tendencia. Para El Salvador, pequeño Estado dolarizado, es una señal fuerte: construir una autonomía financiera a través de activos tangibles.

Esta orientación también refuerza la credibilidad de un país a menudo observado con escepticismo desde su adopción del bitcoin en 2021. El oro, en resumen, equilibra la audacia digital con el peso de lo real.

El bitcoin, una apuesta política y una vitrina económica mundial

Paralelamente a su carrera hacia el oro, El Salvador continúa acumulando bitcoin. Fiel a su compromiso «1 BTC por día», el gobierno posee ahora 7,547 bitcoins, valorados en alrededor de 635 millones de dólares. Esta estrategia, a veces criticada, se enmarca en una lógica: hacer del bitcoin una herramienta de soberanía económica y un símbolo de independencia frente al dólar.

El presidente Nayib Bukele incluso reaccionó en X declarando con humor: « Acabamos de comprar esta otra caída » . Una frase que se ha vuelto emblemática de su estrategia: comprar en la caída, cueste lo que cueste, y apostar a largo plazo.

Pero no todos comparten su entusiasmo. Como señala John Glover, director de inversiones en Leden: 

A medida que la inestabilidad de los mercados aumenta, los capitales se dirigen a valores refugio tradicionales como el oro y el franco suizo. El bitcoin aún no ha perdido su naturaleza de activo riesgoso, que sigue evolucionando en conjunto con las acciones en épocas de crisis. 

A pesar de esta volatilidad, Bukele persiste: para él, el bitcoin es el futuro de una economía liberada de presiones externas. Entre convicción política y apuesta económica, El Salvador asume plenamente ser un laboratorio monetario a cielo abierto.

Entre oro tangible y bitcoin digital: la búsqueda de equilibrio salvadoreña

Lejos de elegir entre tradición e innovación, El Salvador prefiere la complementariedad. El oro asegura seguridad, mientras que el bitcoin encarna la transformación. Este modelo híbrido refleja una ambición: hacer coexistir el metal milenario y la tecnología blockchain para estabilizar una economía emergente.

Y en un mundo donde las monedas vacilan y la Fed influye en las menores tasas, esta estrategia traza una vía alternativa: la resiliencia.

Sin embargo, la apuesta sigue siendo arriesgada. El bitcoin ha perdido cerca del 19 % en un año, mientras que el oro subió un 95 %, superando los 5,400 dólares la onza. Las críticas hablan de un desequilibrio; Bukele, en cambio, habla de visión a largo plazo.

En suma, la diplomacia económica salvadoreña se basa ahora en un dúo de activos contrastantes pero complementarios, símbolo de un país que quiere conjugar prudencia y modernidad.

Hechos y cifras clave a recordar

  • El Banco Central de Reserva compró 9,298 onzas de oro, por 50 millones de dólares;
  • Las reservas totales alcanzan 67,403 onzas, valoradas en 360 millones de dólares;
  • El país posee 7,547 bitcoins, valorados en aproximadamente 635 millones de dólares;
  • Los bancos centrales adquirieron 863 toneladas de oro en 2025 (World Gold Council);
  • El precio del bitcoin se cotiza actualmente a 83,150 dólares.

En tiempos de crisis, los inversionistas buscan valores seguros: el oro y la plata. Incluso Tether, gigante de los stablecoins, ha comprado recientemente oro a un nivel comparable al de los bancos centrales. Sin embargo, el bitcoin mantiene su magnetismo: activo riesgoso, claro, pero portador de una promesa que El Salvador no piensa abandonar.

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Mikaia A.

¡La revolución blockchain y cripto está en marcha! Y el día en que los impactos se sientan en la economía más vulnerable del mundo, contra toda esperanza, diré que fui parte de ella

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