Jeremy Grantham alerta sobre una burbuja histórica de la inteligencia artificial
Los mercados financieros mundiales experimentan una transformación inédita, donde la euforia tecnológica revive los espectros de las crisis sistémicas del pasado. En este período de tensión extrema, el análisis de los ciclos económicos por las personalidades históricas de las finanzas tradicionales proporciona un marco de lectura esencial para anticipar las asignaciones de capital. Jeremy Grantham, famoso multimillonario y cofundador de la sociedad de gestión institucional GMO, acaba de publicar un diagnóstico sin concesiones sobre el estado actual de las valoraciones tecnológicas relacionadas con la IA y las criptomonedas. En una larga entrevista concedida a Steven Bartlett para la serie de YouTube «The Diary of a CEO», Grantham dio previsiones macroeconómicas alarmistas, aclarando que sus declaraciones comprometen solo su responsabilidad y no la de su sociedad de gestión, que administra 85 millardos de dólares en activos.

En breve
- Jeremy Grantham considera que la revolución de la inteligencia artificial alimenta la mayor burbuja financiera en la historia de Estados Unidos.
- El inversor compara el entusiasmo actual por la IA con las grandes burbujas especulativas del pasado y teme una corrección que podría alcanzar el 70% en ciertos valores tecnológicos.
- El multimillonario descarta categóricamente el Bitcoin, que considera un activo puramente especulativo carente de utilidad económica duradera.
- Ante el riesgo de un crash, Grantham recomienda evitar las acciones estadounidenses a favor de los mercados internacionales, bonos y metales preciosos.
Un auge vertiginoso de la IA
Jeremy Grantham sitúa el actual aumento de la IA, gracias al flujo de capitales, al mismo nivel que las grandes revoluciones infraestructurales de los dos últimos siglos, al tiempo que advierte sobre el peligro inherente a tal entusiasmo.
Su análisis muestra que las grandes transformaciones tecnológicas siempre provocan, a corto plazo, una sobreinversión masiva y destructiva de valor. Para defender esta tesis de un exceso generalizado de especulación, el cofundador de GMO se apoya en varios indicadores fácticos :
- El ejemplo histórico de Amazon que, durante la burbuja tecnológica de 1999, vio su acción multiplicarse por seis o siete antes de hundirse un 92% durante el crash bursátil ;
- Mercados estadounidenses de acciones sobrevalorados que hoy se negocian entre 35 y 40 veces las ganancias, un nivel muy superior a las normas históricas de ciclos anteriores ;
- El caso emblemático del prospecto de SpaceX, que define su mercado potencial como un cuarto del PIB mundial y menciona la minería de asteroides.
Ante estas previsiones relacionadas con la IA, el multimillonario hace un paralelo directo con una de las quiebras más conocidas de las finanzas modernas. Él indica que «dentro de 50 años, la gente mirará hacia atrás y contará historias sobre SpaceX y su folleto, como cuentan historias sobre la burbuja de los mares del Sur». Grantham declara de forma objetiva: «si miras los datos, esto podría corresponder bien a la historia donde el pico está muy cerca».
Esta advertencia se produce en un momento en que la presencia de pequeños inversores en las bolsas estadounidenses nunca ha sido tan fuerte desde el inicio de la era moderna, exponiendo así una parte inédita de ahorro público a un riesgo de corrección mayor que Grantham sitúa en el 70% para los valores tecnológicos relacionados con la IA. Su conclusión sobre esta dinámica no admite dudas: «es, en mi opinión, la burbuja financiera más grande en la historia de Estados Unidos».
La condena absoluta de la viabilidad a largo plazo del bitcoin
El escepticismo de Jeremy Grantham respecto a las dinámicas del mercado se extiende de manera aún más radical a las criptomonedas, un ámbito donde aplica una lectura puramente utilitarista. El inversor precisó su posición personal declarando que no posee ninguna criptomoneda, nunca ha poseído y no tiene planes de adquirir ninguna en el futuro. Su crítica al bitcoin se basa en la ausencia total de fundamentos económicos tradicionales y en su falta de utilidad práctica en la economía real.
Grantham rechazó la idea de que el bitcoin pueda sustituir a una moneda tradicional o a un activo refugio. Afirma: «creo que es un galimatías inútil. No facilita nada, salvo para los criminales que mueven dinero para no ser vistos. No es una reserva de valor porque rebota por todas partes, cayó de 120,000 $ a 60,000 $ simplemente porque quiso. Por lo tanto, no es estable. Es volátil como el infierno».
El cofundador de GMO cuestiona la eficacia del protocolo como instrumento de intercambio diario, y no solo su volatilidad de precio. Sostiene que la dificultad de uso y la ausencia de integración estructural impiden que el bitcoin compita con las monedas fiduciarias: «No sirve convenientemente como medio de intercambio. No puedes ir fácilmente a una tienda y usarlo. Sabe muy bien hacer una cosa. Es un medio magnífico para especular».
Preguntado directamente sobre el objetivo a largo plazo de este activo puramente especulativo, el analista no expresó ninguna reserva sobre su eventual desaparición, relacionando su destino con una ley de entropía financiera más global: «bueno, en un futuro lejano, sí, seguramente llegará a cero, pero puede tomar mucho tiempo. Y sabes, en un futuro lejano, todo vuelve a cero».
Una estrategia de preservación de capital frente al gran aperto de Wall Street
Para enfrentar este colapso que considera inevitable, Jeremy Grantham recomienda una reasignación defensiva radical de las carteras, totalmente independiente de los índices estadounidenses tradicionales. Su principal recomendación para el inversor promedio es una directiva simple e inmediatamente aplicable: «no posean acciones estadounidenses. Es una estrategia simple sobre la que pueden actuar».
Propone más bien asignar el 60% de su capital a un índice de acciones internacionales fuera de Estados Unidos, mencionando Europa, Japón, Canadá, Australia y los mercados emergentes. Piensa que el resto del portafolio debe orientarse hacia valores refugio probados, como bonos a corto plazo del Estado, bienes raíces y metales preciosos como el oro y la plata.
Estas declaraciones cuanto menos antagónicas obligan a un análisis matizado de las fuerzas presentes hoy entre las finanzas tradicionales y el ecosistema cripto. Grantham se apoya en décadas de ciclos económicos comprobados donde los excesos de liquidez siempre terminan resolviéndose. No obstante, su percepción del bitcoin omite los conceptos de escasez programática y descentralización que fundamentan el valor del activo para sus partidarios.
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Diplômé de Sciences Po Toulouse et titulaire d'une certification consultant blockchain délivrée par Alyra, j'ai rejoint l'aventure Cointribune en 2019. Convaincu du potentiel de la blockchain pour transformer de nombreux secteurs de l'économie, j'ai pris l'engagement de sensibiliser et d'informer le grand public sur cet écosystème en constante évolution. Mon objectif est de permettre à chacun de mieux comprendre la blockchain et de saisir les opportunités qu'elle offre. Je m'efforce chaque jour de fournir une analyse objective de l'actualité, de décrypter les tendances du marché, de relayer les dernières innovations technologiques et de mettre en perspective les enjeux économiques et sociétaux de cette révolution en marche.
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