La minería de Bitcoin más limpia de lo que imaginas
Bitcoin arrastra una etiqueta persistente: la del abismo energético. Y como todas las etiquetas, se adhiere mejor cuando evita los detalles. Este fin de semana, Daniel Batten, investigador ESG, volvió a poner el tema sobre la mesa en un hilo de X, con un enfoque raro en este debate: volver a los datos y, sobre todo, a los estudios revisados por pares. Nueve críticas “clásicas” estarían, según él, desfasadas con lo que muestran las cifras a nivel de redes eléctricas.

En resumen
- Daniel Batten afirma que nueve críticas sobre la energía de Bitcoin no resisten frente a los datos y los estudios.
- Según él, la minería no está vinculada al volumen de transacciones y puede incluso apoyar la estabilidad de las redes eléctricas.
- El verdadero debate se juega en las fuentes de energía y el impacto real en el sistema, no en comparaciones simplistas.
Un juicio energético de Bitcoin donde las cifras no siempre entran en la sala
Mientras China mina en secreto Bitcoin, el debate sobre la energía naturalmente retoma espacio. La primera confusión es casi cómoda: reducir Bitcoin a un “consumo por transacción”. Es intuitivo, por eso se repite mucho.
Pero, según Batten, esta métrica cuenta una historia engañosa. Varios estudios concluyen que la huella energética de la minería depende más bien de la competencia entre mineros y del precio, no del número de transacciones que ocurren en el día. En otras palabras, más actividad en la cadena no implica mecánicamente más energía.
Es un punto que muchos artículos apenas tocan, a veces sin querer: Bitcoin no es un peaje energético cobrado en cada transacción. Es más bien un “seguro” permanente de la red, un coste fijo que varía con los incentivos económicos. La distinción lo cambia todo, porque mueve la pregunta. Ya no se pregunta “¿cuánto cuesta una transacción?”, sino “¿qué hace variar la seguridad y a qué precio?”.
Luego llega la acusación políticamente más explosiva: la minería desestabiliza las redes eléctricas. Batten sostiene lo contrario y cita datos “a nivel de red”: en ciertos mercados, especialmente Texas, los mineros actúan como una carga flexible, capaz de apagarse rápido cuando la red está bajo tensión. En un sistema donde las renovables aumentan su potencia (y por tanto donde la oferta a veces es caprichosa), la flexibilidad tiene valor. La minería, en este escenario, parece menos un parásito que un interruptor industrial controlable.
Precio de la electricidad, comparaciones nacionales y huella de carbono: los ángulos muertos
El debate se endurece cuando toca la cartera. La idea es simple: “llegan los mineros, tu factura sube”. Batten afirma que este vínculo no aparece en los datos ni en estudios revisados por pares.
En algunos casos, incluso sostiene que la presencia de cargas flexibles puede contribuir a un mejor uso de la red y, de modo indirecto, a una menor presión sobre los precios. No es una promesa universal, obviamente. Pero sí basta para resquebrajar la certeza de los eslóganes.
Luego viene el gran clásico mediático: comparar Bitcoin con un país. “Más que Polonia”, “tanto como Tailandia”… Estas fórmulas impactan fuerte porque dan una escala. El problema es que también dan una conclusión implícita: “por lo tanto, es demasiado”.
Batten responde que la verdadera pregunta no es solo “cuánto”, sino “de dónde viene la energía” y “qué compensaciones ya hace el sistema energético”. Incluso el marco del IPCC a menudo enfatiza la transformación de fuentes y usos, no solo un simple contador a bajar sin contexto.
Sobre la huella de carbono, el hilo de Batten insiste en una distinción que el gran público rara vez escucha: la minería no produce emisiones directas en sentido industrial (no hay chimenea en la blockchain). Las emisiones asociadas están principalmente vinculadas a la electricidad consumida. Esto no hace que el tema sea trivial, pero obliga a hablar de mezcla energética, contratos de suministro, localización y… políticas públicas. En resumen: un debate de red, no un juicio moral a ciegas.
Proof-of-work, proof-of-stake y renovables: el debate que trasciende la cripto
El pasaje quizás más interesante concierne a la comparación con Ethereum desde el proof-of-stake. Sí, PoS consume mucho menos energía. Pero Batten dice que concluir “por lo tanto PoS es automáticamente más ecológico” equivale a confundir energía con contaminación. Es provocador y es voluntario: busca traer el análisis al impacto real, no solo a la cantidad de electricidad. En su lectura, el proof-of-work de bitcoin tiene propiedades “físicas” que pueden vincularse con la energía: absorber excedentes, valorizar fuentes perdidas o financiar capacidades renovables difíciles de rentabilizar de otro modo.
Ahí es donde Bitcoin sale del marco cripto para entrar en el de las infraestructuras. Si un minero se instala cerca de una producción intermitente, puede comprar energía cuando nadie la quiere, y luego pararse cuando la red la necesita. Esta lógica toca un tema muy concreto. La energía renovable desperdiciada porque la red no puede absorberla en un instante dado. Batten cita trabajos que sugieren que la minería puede reducir este desperdicio y mejorar la economía de microrredes.
En el fondo, el debate no se resuelve con comparaciones fáciles, sino con datos. Y si Batten tiene razón en un punto respecto al BTC, es este: para juzgar el BTC, hay que mirar el sistema energético tal como es, no como se imagina. La cuestión no es solo “cuánto consume”, sino también “cuándo, dónde, con qué fuente y con qué efecto en la red”.
¡Maximiza tu experiencia en Cointribune con nuestro programa "Read to Earn"! Por cada artículo que leas, gana puntos y accede a recompensas exclusivas. Regístrate ahora y comienza a acumular beneficios.
Fascinado por bitcoin desde 2017, Evariste no ha dejado de investigar el tema. Si bien su interés inicial era el trading, ahora trata de comprender activamente todos los avances centrados en las criptomonedas. Como editor, se esfuerza por proporcionar constantemente un trabajo de alta calidad que refleje el estado del sector en su conjunto.
Las ideas y opiniones expresadas en este artículo pertenecen al autor y no deben tomarse como consejo de inversión. Haz tu propia investigación antes de tomar cualquier decisión de inversión.