Solana cambia de estatus. Durante mucho tiempo percibida como una alternativa rápida a Ethereum, la blockchain ahora atrae a inversores institucionales de primer nivel. Este aumento de poder ocurre mientras la red consolida sus fundamentos técnicos. La acumulación del SOL por parte de fondos especializados alimenta una dinámica nueva, en la intersección de los usos reales y los flujos financieros. A comienzos de este año, Solana ya no se limita a prometer: se impone como un actor estructurante del ecosistema.