Las criptomonedas se desploman, Google tose, y los traders particulares huyen. El mercado no es más que un salón VIP para iniciados sin público. ¿Cuándo volverán las ovejas?
Las criptomonedas se desploman, Google tose, y los traders particulares huyen. El mercado no es más que un salón VIP para iniciados sin público. ¿Cuándo volverán las ovejas?
Alphabet está de nuevo en el foco después de que un informe de Bloomberg indicara un aumento de la confianza de los inversores en su estrategia interna de semiconductores. El interés en las unidades de procesamiento tensorial (TPUs) de la empresa está remodelando las expectativas de ingresos futuros y alterando el sentimiento del mercado. Muchos inversores ahora ven el programa de chips como un posible motor de crecimiento a largo plazo, no solo como una herramienta utilizada dentro de Google Cloud.
Google esconde su espía en tu panel de control: Gemini, una IA parlanchina, geolocalizada y multitarea, que te guía… y tal vez te vigila. ¿Próximamente un permiso de conducir para robots?
Las valoraciones de la inteligencia artificial se disparan, a veces sin rentabilidad que las respalde. Voces se alzan, recordando los excesos de la burbuja de Internet del 2000. Peso desmesurado de los gigantes del sector en los índices, inversiones masivas, entusiasmo generalizado: los signos de un posible sobrecalentamiento se acumulan. En este clima de euforia, una pregunta resurge: ¿la IA es el motor de una nueva era económica o el de una burbuja especulativa lista para estallar?
En Google, ya no se bromea: ¿una IA que habla, filma y dirige? Veo 3.1 llega con sonido, estilo... y un pequeño deseo de destronar a Sora.
Cuando las ecuaciones naufragan, una IA de Google las rescata. Resultado: matemáticos asombrados y un futuro científico que parece ciencia ficción.
Mientras OpenAI brilla con 500 mil millones, la start-up Mistral infla sus velas a 11,7 mil millones. ¿Cocorico o espejismo europeo? La IA ha encontrado a su gallo galo.
¿Y si la próxima gran batalla de la IA no se librara en un modelo de lenguaje, sino en el navegador que miles de millones de internautas utilizan cada día? OpenAI se prepara para lanzar un navegador web potenciado por inteligencia artificial, diseñado para competir directamente con Google Chrome. Esta iniciativa, aún discreta, tiene como objetivo desviar el uso del motor histórico de Google, pilar de su ecosistema publicitario. Al transformar la navegación en una interfaz conversacional, OpenAI podría redefinir las reglas de un mercado que ha estado cerrado durante años por Alphabet.
Mientras el planeta arde, 16 mil millones de inicios de sesión bailan en el ciberespacio. Silencio total entre los gigantes. Se oculta todo, incluso tus propias contraseñas.
Bolsa: Los mercados bursátiles fluctúan bajo el efecto de las tensiones arancelarias. Descubra lo que esto significa para los inversores.
El bitcoin destrona a Google, se burla de Wall Street sudoroso y salta como un cabrito digital bajo anfetamina mientras el dólar tambalea y las bolsas hacen la siesta fiscal.
Mientras Trump juega al aduanero de choque, Tesla tambalea, Alphabet resiste y Wall Street se hunde. Los mercados, por su parte, cuentan las bofetadas antes del próximo tweet presidencial.
Mientras Google ahoga la IA bajo una lluvia de dólares, un pequeño genio chino trastea en su garaje y hace temblar Silicon Valley. ¿Efecto mariposa o tormenta por venir?
Mientras la economía estadounidense se dispara como una estrella, Europa se pierde en un laberinto de reglas y amargos lamentos.
La computadora cuántica vuelve a ser noticia y reaviva preocupaciones que nos brindan la oportunidad de profundizar en las entrañas criptográficas del bitcoin.
En la cripto, Vitalik Buterin propone un matrimonio con Google… y entierra los duelos a muerte con panache.