Este 30 de agosto, el bitcoin cayó por debajo de los 110.000 dólares, confirmando una presión vendedora persistente. Los indicadores técnicos señalan una tendencia bajista marcada, mientras que el mercado duda en encontrar un punto de equilibrio. Entre un soporte crítico en 107.000 dólares y una resistencia sólida en 114.000 dólares, la próxima ruptura podría orientar la trayectoria de las próximas semanas. En un contexto económico incierto, la tensión aumenta entre los inversores, divididos entre el miedo a una nueva caída y la espera de un giro.