Tras un rebote relámpago, la primera criptodivisa vuelve a caer por debajo de los 70 000 dólares y reaviva la duda sobre la solidez de la dinámica alcista reciente. Los flujos de capital, la actividad de los traders y varios indicadores de mercado señalan un giro claro: la presión vendedora retoma el control. Detrás de esta caída, tres factores principales redefinen el equilibrio a corto plazo.