Dos ETF respaldados por XRP acaban de ser listados en el NYSE, un primer paso que se supone impulsará a Ripple al rango de activos criptográficos institucionalizados. Sin embargo, el mercado envía una señal contraria. La cripto se desploma por debajo de los 2 dólares, con una caída del 35 % en el trimestre. Lejos de un giro alcista, este avance regulatorio revela un desinterés persistente. El efecto ETF, esperado como un motor, parece no haber tenido ningún eco tangible.