Ethereum, motor de la innovación blockchain, enfrenta un desafío mayor: su creciente complejidad. Vitalik Buterin, cofundador de la red, alerta sobre la congestión del protocolo, un exceso de complejidad que amenaza la eficiencia y la seguridad de Ethereum. Para remediarlo, propone una solución radical: simplificar el código eliminando los elementos superfluos. Sin embargo, este enfoque suscita dudas: ¿se puede aligerar Ethereum sin comprometer sus principios fundamentales de descentralización y confianza?