Este domingo por la noche, el bitcoin retrocedió cerca de un 2 % justo cuando el petróleo subía alrededor de un 20 %, impulsado por temores de escasez relacionados con la escalada en Oriente Medio. Esta brusca divergencia revela un cambio más profundo. Frente al riesgo energético, la narrativa especulativa se desvanece, y el BTC vuelve a ser un activo expuesto a las sacudidas geopolíticas.