Bitcoin terminó el año 2025 con una caída del 6,36 %. Un rendimiento modesto, pero suficiente para reavivar un patrón estadístico observado durante casi una década. Tras cada año negativo, la cripto siempre ha rebotado. Al comenzar 2026, esta regularidad estadística intriga. ¿Pueden los datos pasados todavía orientar el futuro del mercado?