La industria mundial de las criptomonedas está experimentando hoy una profunda transformación estructural en la que los antiguos modelos económicos basados en los volúmenes de transacción ya no son suficientes para garantizar la supervivencia financiera de los gigantes del sector. Es en este mismo contexto de racionalización global del mercado que Coinbase, una de las principales plataformas de intercambio reguladas en el mundo, busca redefinir su destino operativo. Ante una disminución prolongada de los volúmenes de trading al contado y la erosión continua de las comisiones estándar aplicadas a particulares, la empresa estadounidense despliega una hoja de ruta agresiva, centrada en la diversificación de sus fuentes de ingresos.