Seis meses después del colapso de octubre de 2025, el mercado cripto aún no ha recuperado su equilibrio. Detrás de la aparente calma, las cicatrices siguen visibles. La cuestión ya no es si la tormenta ha pasado, sino qué dejó realmente atrás. Entre fragilidad estructural y ausencia de dinámica clara, el ecosistema cripto parece evolucionar en un terreno mucho más inestable de lo que parece.