Polygon acaba de explicar qué ocultaban sus hard forks Austin y Kyoto. Las dos actualizaciones corrigieron varias fallas de seguridad mantenidas en privado durante su despliegue. Algunas podían ralentizar la red, hacer fallar nodos o forzar a los validadores a realizar un trabajo informático muy costoso. Polygon afirma no haber observado ninguna explotación en el mainnet.