La elaboración de un marco regulatorio para las criptomonedas en Estados Unidos acaba de superar una nueva etapa de tensión, ilustrando la polarización extrema entre los líderes de la industria y los responsables políticos de Washington. Mientras el Congreso examina las estructuras de mercado indispensables para la sostenibilidad del sector, la seguridad nacional se sitúa en el centro de los debates constitucionales, transformando un texto de ley técnico en un verdadero campo de batalla ideológico. El enfrentamiento directo entre la plataforma de intercambio Coinbase y la senadora demócrata Elizabeth Warren pone de relieve la urgencia de una clarificación legislativa, pero sobre todo revela visiones diametralmente opuestas sobre la manera de proteger el sistema financiero estadounidense.