Bután sorprende al entrar en el universo Ethereum. Este pequeño estado del Himalaya ha apostado 320 ETH, cerca de un millón de dólares, a través del validador Figment, afirmando así una estrategia asumida de integración a la blockchain. Lejos de una simple inversión, esta iniciativa se inserta en un giro tecnológico general, donde la soberanía digital y la infraestructura pública se encuentran en Ethereum. Un enfoque raro a escala estatal, que redefine los contornos del compromiso de las naciones en el ecosistema cripto.