Maduro capturado, ¿el dólar relanzado? Kiyosaki denuncia una maniobra global
La detención de Nicolás Maduro en Estados Unidos ha sacudido la escena internacional. Pero más allá de la dimensión política, es el mercado financiero mundial el que ha vacilado. Venezuela, rica en petróleo y estratégica en los flujos energéticos globales, pesa mucho más que un simple país bajo sanciones. Para Robert Kiyosaki, este asunto es el árbol que oculta un bosque de manipulaciones monetarias. El autor de «Padre Rico, Padre Pobre» traza incluso líneas hasta el bitcoin, que considera como un refugio frente a un sistema financiero volátil.

En breve
- Kiyosaki ve en la caída de Maduro una maniobra contra la emancipación financiera de Venezuela.
- Venezuela vendía su petróleo fuera del dólar, a través de canales alternativos controlados por China.
- Las sanciones estadounidenses ahora apuntan a los sistemas en torno al petróleo, no solo a los gobiernos.
- Bitcoin se convierte en un baluarte según Kiyosaki, frente a unas finanzas internacionales demasiado politizadas.
Por qué Venezuela es un rompecabezas sistémico mundial
Cuando Maduro, también adversario de Guyana, fue arrestado y trasladado a Estados Unidos, el mundo observó. Pero los mercados reaccionaron. ¿Por qué? Venezuela tiene una de las reservas petroleras más grandes del mundo, con exportaciones fuera del circuito clásico, a menudo con destino a China. Este modelo paralelo evitó al dólar, lo que representa un desafío directo a la supremacía estadounidense.
La mayoría de la gente piensa que Irak, Irán y Venezuela es una historia de petróleo. Eso es solo la superficie. En realidad, es una historia de China.
Según él, los verdaderos retos son monetarios, sistémicos, invisibles a simple vista.
Las sanciones ya no apuntan a los países sino a los canales. Compañías navieras, seguros, puertos, plataformas de pago… Ahí es donde se ejerce la presión. Para Kiyosaki, no es una guerra militar, sino una guerra de sistemas. Y Venezuela es el símbolo perfecto de esta tensión: rica en recursos, aislada financieramente, dependiente de redes alternativas. Una ecuación explosiva.
Kiyosaki: Las guerras comienzan con dinero
En un largo post en Facebook, Robert Kiyosaki destaca un hecho relevante:
Hoy, las guerras ya no comienzan con bombas. Comienzan con dinero.
Cita Irak, donde el intento de Saddam Hussein de vender petróleo en euros precipitó, según él, su destino.
Este paralelismo con Venezuela no es casual. Maduro ha mantenido relaciones económicas basadas en monedas alternativas, contratos petroleros ligados a deudas y circuitos de pago no dolarizados. Para Kiyosaki, estos elementos hacen del país una amenaza para el orden monetario establecido.
No se trata solo de energía, sino de soberanía monetaria. El dólar está en el centro del juego, y cualquier país que intente liberarse es inmediatamente objetivo de medios no convencionales. Kiyosaki menciona aquí las nuevas formas de guerra: financiera, digital, logística.
Y en este contexto surge el bitcoin. Para él, esta criptomoneda representa un sistema financiero fuera del control de bancos centrales y gobiernos. Por tanto, es, por esencia, una respuesta a la militarización de las finanzas. Una manera en que ciudadanos e inversores pueden protegerse.
Maduro, bitcoin y el despertar de los mercados digitales
Detrás de los misiles se juega otra guerra: la de los sistemas de pago y las monedas. Para Robert Kiyosaki, la captura de Maduro no es un final sino una señal de alerta. Lo que Venezuela representaba — un Estado petrolero buscando liberarse del dólar a través de China — fue visto como un desafío estratégico. En este contexto, el bitcoin vuelve a ser una alternativa seria.
«Cuando el dinero se vuelve político, los ciudadanos son los primeros en sufrir«, escribe. Y añade que «si sus reservas están congeladas, su petróleo no puede asegurarse, su moneda no puede realizar intercambios, su acceso a pagos mundiales está restringido, entonces ya no controla su país«.
El bitcoin, activo sin fronteras, sin sistema bancario, sin necesidad de validación institucional, seduce a quienes el dólar margina. Kiyosaki no se equivoca: para él, los verdaderos ricos no estudian política, estudian sistemas. Y el sistema dominante está en mutación.
No se trata ya de poseer el oro negro, sino de controlar la fontanería monetaria mundial. El BTC podría convertirse en la escapatoria de un mundo en transición.
5 hechos para recordar
- 91,278 $: precio del bitcoin al momento de redactar este artículo;
- 700,000–900,000 barriles/día: exportaciones petroleras de Venezuela, mayormente a China;
- 1.8 billones de dólares: capitalización del bitcoin justo después de la captura de Maduro;
- 60 millones de dólares: liquidaciones de posiciones cortas en una hora durante el rally cripto;
- Objetivos de las sanciones: compañías navieras, puertos, aseguradoras y vías de pago — no el petróleo en sí mismo.
La caída de Maduro no solo trastocó la diplomacia. Desató un terremoto monetario cuyas réplicas benefician a la industria cripto. El bitcoin, en este contexto, superó los 91,000 dólares, demostrando que ya no es solo un activo alternativo, sino una brújula en la era de los conflictos financieros.
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