El enfrentamiento entre Amazon y Perplexity marca un punto de inflexión para el comercio impulsado por IA. Al obtener el bloqueo judicial de Comet, el gigante estadounidense no solo apunta a un agente de compra automatizado, sino que defiende su control sobre el acceso a su plataforma y a los datos de sus usuarios. Detrás de esta decisión emitida en San Francisco, surge una cuestión más amplia: ¿hasta dónde pueden actuar los agentes IA en nombre de los internautas sin invadir la soberanía de las grandes plataformas?