El mercado cripto cambia de rumbo bajo el impulso de los gigantes de las finanzas. BlackRock, el principal gestor de activos del mundo, envía una señal clara: la era de los altcoins impulsados por la especulación se está agotando. En su lugar, surge un nuevo motor. La inteligencia artificial se impone ahora como la palanca estratégica capaz de estructurar el próximo ciclo alcista. Detrás de este giro, se vislumbra una transformación más profunda: la de una cripto que finalmente busca su legitimidad por el uso en lugar del entusiasmo mediático.