Coldcard, la caja fuerte más segura de Bitcoin, se convirtió en un coladero. Resultado: 100 millones perdidos y un millón de direcciones huyendo. La autocustodia tiene sus fallos.
Coldcard, la caja fuerte más segura de Bitcoin, se convirtió en un coladero. Resultado: 100 millones perdidos y un millón de direcciones huyendo. La autocustodia tiene sus fallos.
Las carteras de hardware se encuentran entre las soluciones más seguras para almacenar bitcoins sin conexión. Sin embargo, esta certeza acaba de ser sacudida. Una falla crítica descubierta en el ecosistema Coldcard permitió el robo de 116 millones de dólares, revelando una vulnerabilidad de software que pasó desapercibida durante cinco años. El caso cuestiona la fiabilidad de las herramientas de autocustodia, mientras la soberanía digital se impone como un pilar del ecosistema Bitcoin. Las pérdidas, mayormente concentradas en Canadá, refuerzan aún más la magnitud de este incidente.
El almacenamiento en frío, durante mucho tiempo presentado como el último baluarte contra el pirateo, acaba de sufrir uno de sus reveses más importantes. Una vulnerabilidad crítica de software que afecta a las carteras Coldcard permitió el robo de decenas de millones de dólares en bitcoin, reavivando las interrogantes sobre los límites de la custodia autónoma. Este caso estalla justo cuando el mercado sale de un mes de julio con una subida del 7,36 %, bajo la presión de retiros institucionales masivos y ante la proximidad de dos importantes evoluciones protocolares esperadas para agosto.
En Los Ángeles, los incendios bailan. Carteras quemadas, claves privadas olvidadas, las fortunas digitales se desvanecen, llevando sueños y criptomonedas al olvido de una hoguera apocalíptica.