Canadá concentra la mayor parte de las pérdidas por el caso Coldcard
Las carteras de hardware se encuentran entre las soluciones más seguras para almacenar bitcoins sin conexión. Sin embargo, esta certeza acaba de ser sacudida. Una falla crítica descubierta en el ecosistema Coldcard permitió el robo de 116 millones de dólares, revelando una vulnerabilidad de software que pasó desapercibida durante cinco años. El caso cuestiona la fiabilidad de las herramientas de autocustodia, mientras la soberanía digital se impone como un pilar del ecosistema Bitcoin. Las pérdidas, mayormente concentradas en Canadá, refuerzan aún más la magnitud de este incidente.

En breve
- El hackeo de las carteras Coldcard desvía los fondos de más de 1200 usuarios en todo el mundo.
- Los inversores canadienses concentran el 25 % de las pérdidas totales, seguidos por Australia, Estados Unidos y Tailandia.
- Un error de configuración en el software interno debilitó la generación aleatoria de las claves privadas durante cinco años.
- El ecosistema cuestiona la autogestión clásica a favor de la multi-firma y el cálculo multipartito.
Coldcard : Canadá en primera línea del hackeo de 116 millones de dólares
Los datos de análisis revelan una distribución geográfica particularmente desproporcionada de los daños causados en el caso Coldcard, que se establecen según la siguiente cartografía :
- Canadá (25 %) : Los tenedores canadienses de bitcoin constituyen la primera demografía afectada por este ataque, absorbiendo una cuarta parte de la totalidad de pérdidas atribuibles. Esta fuerte concentración regional se explica en gran parte por el arraigo territorial de la matriz de Coldcard, Coinkite, cuyo sede está en Toronto, favoreciendo históricamente una fuerte adopción local por parte de los inversores pioneros ;
- Australia (15 % a 20 %) : según el análisis visual proporcionado por la empresa especializada Chainalysis, este país se clasifica en segundo lugar entre las naciones más afectadas por este desvío de activos ;
- Estados Unidos y Tailandia (10 % a 15 %) : estos dos países siguen inmediatamente en el ranking de daños registrados, con pérdidas evaluadas para cada territorio en este rango ;
- Impacto mundial general: si bien el ataque golpeó prioritariamente a las jurisdicciones anglófonas y pioneras en la adopción de bitcoin, también se observan daños significativos en Europa Occidental, América Latina, así como en hubs cripto importantes del continente africano, como Nigeria y Sudáfrica.
En total, el monto consolidado de los activos robados durante este incidente, en particular el bitcoin, alcanza ahora los 116 millones de dólares. La comunidad financiera observa con inquietud este hackeo sin precedentes, que cuestiona la vulnerabilidad de las carteras físicas supuestamente aisladas de cualquier red externa. La rapidez con que los fondos fueron desviados a través de varios continentes ilustra la precisión metódica de los piratas y la fragilidad sistémica de los usuarios que confían en un modelo de equipo único.
Una falla de software oculta durante cinco años
El origen de esta situación se remonta a una modificación específica del software realizada varios años antes del inicio del hackeo. En un análisis detallado del incidente, Galaxy Research identificó una actualización del software interno datada en marzo de 2021, concretamente la integración de un nuevo generador de números aleatorios, como el punto único de falla que permitió el ataque. «Estaba mal cableado y volvió por defecto a un generador más débil. Así, falló silenciosamente, sin advertencia. Nadie sabía que sus claves privadas se generaban con baja entropía», explicó Galaxy Research. Natalie Newson, investigadora senior de blockchain en CertiK, explicó cómo los controles estándar no detectaron este error de configuración durante más de cinco años, indicando que la causa raíz proviene del parámetro MICROPY_HW_ENABLE_RNG ajustado en cero. «Para un guardia estático verificando #ifndef, una macro definida en 0 sigue definida», indicó.
Esta vulnerabilidad invisible provocó un debilitamiento crítico de la entropía. Debido a este retroceso automático a un sistema de entropía software pseudoaleatorio, la complejidad matemática de las claves privadas generadas se redujo considerablemente sin que el usuario fuera informado. El hacker pudo así reconstruir algorítmicamente las claves vulnerables y orquestar un barrido automatizado de una eficacia temible. El hecho de que un componente de seguridad de bajo nivel haya permanecido defectuoso dentro del código fuente durante este período revela los límites del análisis estático clásico en los procesos de control de calidad de equipos de hardware.
¿Hacia el fin de la firma única?
Para remediar esta vulnerabilidad y gestionar el riesgo operativo vinculado al despliegue de parches de emergencia durante la oleada de robos automatizados, ahora se imponen protocolos estrictos tanto para los fabricantes como para los usuarios. Natalie Newson insiste en que la arquitectura de hardware debe evolucionar: «la medida de control más fuerte consiste en eliminar el mecanismo de retroceso en producción y contar con un único proveedor RNG aprobado», precisando que todo el proceso de generación de clave debe adherirse estrictamente a un límite de validación conforme al estándar NIST FIPS 140-3.
Además, subraya que en la respuesta a un incidente, «la prioridad debe ser comunicar inmediatamente el alcance de la vulnerabilidad, identificar a los usuarios afectados y proporcionar directrices claras de mitigación mientras se valida rigurosamente cualquier parche antes de su publicación». Para los usuarios no técnicos que poseen una frase semilla comprometida y temen bloquear su dispositivo durante una actualización de software urgente, la experta recomienda adquirir primero una nueva cartera de hardware de confianza, generar una frase clave sin conexión, validar la instalación con una transacción de prueba de bajo valor, y luego transferir la totalidad de sus fondos a esta cartera segura antes de intentar actualizar el software interno del dispositivo original.
Abordando esta ruptura de confianza, Nanak Nihal Khalsa, cofundador de Human.tech, apunta que «la fórmula, no tus claves, no tus monedas, pasa por alto un hecho importante: siempre externalizas la confianza, incluso con la autogestión. Esto aporta una prueba adicional de que la autogestión no cambia este hecho». Por su parte, Natalie Newson recuerda los límites intrínsecos de las arquitecturas de firma única: «La autogestión con firma única no ofrece margen de error. Los usuarios que dependen de un solo dispositivo confían en el hardware físico, el software y todas sus dependencias, así como en los controles de aseguramiento de calidad».
Frente a esta constatación, el sector converge hacia la adopción sistemática de estructuras multi-firma con múltiples proveedores o firmas de umbral (MPC). Concluye afirmando que este enfoque debe convertirse en el referente: «sí, debería ser la norma básica. El objetivo es pasar de confiar en un solo dispositivo a garantizar que ningún componente o actor comprometido pueda mover los fondos. En la práctica, las claves de firma o las partes umbral deben cubrir dominios de fallas organizacionales y tecnológicas independientes, de modo que ningún proveedor pueda reconstruir la clave o autorizar una transacción solo».
Esta situación marca un punto de inflexión decisivo en la percepción de la seguridad de las criptomonedas. Demuestra que la simple custodia sin conexión de una cartera de hardware ya no garantiza una protección absoluta si la cadena de confianza del software se compromete desde el origen. En el futuro, la industria deberá abandonar la ilusión del riesgo cero vinculada a un equipo único a favor de arquitecturas distribuidas. La transición hacia la multi-firma multi-fabricantes y las tecnologías de cálculo multipartito se impone ahora no como una opción avanzada, sino como el único estándar viable para perpetuar la autogestión del capital.
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Diplômé de Sciences Po Toulouse et titulaire d'une certification consultant blockchain délivrée par Alyra, j'ai rejoint l'aventure Cointribune en 2019. Convaincu du potentiel de la blockchain pour transformer de nombreux secteurs de l'économie, j'ai pris l'engagement de sensibiliser et d'informer le grand public sur cet écosystème en constante évolution. Mon objectif est de permettre à chacun de mieux comprendre la blockchain et de saisir les opportunités qu'elle offre. Je m'efforce chaque jour de fournir une analyse objective de l'actualité, de décrypter les tendances du marché, de relayer les dernières innovations technologiques et de mettre en perspective les enjeux économiques et sociétaux de cette révolution en marche.
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