La red Ethereum continúa evolucionando, pero su distribución geográfica sigue siendo un tema de vigilancia para los investigadores. Un nuevo estudio del Cambridge Center for Alternative Finance muestra que una parte importante de los nodos funciona en América del Norte y Europa. Esta fotografía de la red destaca varios desafíos técnicos y legales. También recuerda que la ubicación de las infraestructuras puede influir en la resiliencia del protocolo. Los datos actualizados finalmente aportan una nueva luz sobre el consumo energético de la red tras la fusión.