Impulsado por una relajación inesperada en Oriente Medio y un auge del optimismo en el mercado bursátil, el S&P 500 cerró este jueves en 6,141.02 puntos, rozando su máximo histórico. Con un aumento del 0.8%, el índice emblemático muestra un claro rebote desde su mínimo de abril, a pesar de las persistentes incertidumbres sobre los aranceles comerciales y la estabilidad regional.