En el universo de las criptomonedas, los hackeos se están convirtiendo en eventos tanto frecuentes como dramáticos. El dato principal es claro: cerca del 80 % de los proyectos cripto hackeados nunca logran recuperarse plenamente, incluso después de haber corregido sus fallas técnicas. Esto significa que la mayoría de los protocolos que sufren un ataque importante permanecen debilitados de forma duradera —en términos financieros y de confianza.