El bitcoin acaba de perder su lugar entre los diez activos más valorados del mundo. Esta degradación, lejos de ser trivial, revela una fragilidad creciente del mercado cripto, atrapado por una volatilidad reavivada. Mientras los mercados tradicionales se recuperan, la cripto emblemática sufre una presión vendedora de una rareza intensidad. Detrás de esta caída brutal, es toda la solidez del relato entorno al bitcoin la que vacila, poniendo en duda su capacidad para resistir las sacudidas macroeconómicas y los ajustes violentos del mercado.