La brecha histórica entre los volúmenes gigantescos de las finanzas tradicionales y la adopción real de las tecnologías blockchain está a punto de cerrarse gracias a las infraestructuras de liquidación digital. Esta transición se acelera mientras las instituciones financieras buscan arquitecturas más fluidas para modernizar redes de pago transfronterizas envejecidas. Es en este marco de transformación sistémica que Brad Garlinghouse, el CEO de Ripple, habló durante una entrevista concedida a CNBC, revelando cifras estratégicas y una ambición comercial inédita para el protocolo Ripple y su activo nativo, el XRP.