Este martes 29 de octubre de 2024, Bruselas aprobó un aumento drástico de los aranceles sobre los vehículos eléctricos importados de China. Tal medida sigue a una investigación exhaustiva sobre las masivas subvenciones otorgadas por Pekín a sus fabricantes nacionales. Para Europa, es una cuestión de supervivencia industrial. Mientras que algunos aplauden un paso necesario para proteger un mercado automovilístico en dificultades, otros temen repercusiones económicas globales.