En un panorama económico debilitado por la persistente inflación y mercados aún tensos, la sucesión al frente de la Reserva Federal se convierte en un asunto altamente estratégico. El ascenso de Kevin Hassett, exasesor económico de Donald Trump y cercano al mundo cripto, cambia las cartas. En la intersección de la política monetaria clásica y las innovaciones financieras, su candidatura intriga, divide y podría marcar un giro importante en las relaciones entre Washington y la industria de las criptomonedas.