El Vaticano entra a su vez en el debate sobre la inteligencia artificial. En su primera encíclica dedicada a la IA, el papa León XIV denuncia un modelo tecnológico que amenaza el empleo humano en favor de la rentabilidad. Con « Magnifica Humanitas », la Iglesia católica toma posición frente a las consecuencias sociales, económicas y políticas de la automatización, mientras la carrera mundial por la IA se acelera.