Con cada avance en informática cuántica, una pregunta vuelve insistentemente: ¿puede resistir bitcoin a una máquina capaz de romper sus fundamentos criptográficos? El tema, largamente limitado a círculos académicos, ahora se impone en el debate estratégico. Esta semana, Michael Saylor tomó posición, estimando que la amenaza no se materializaría antes de más de diez años. Incluso menciona una respuesta coordinada a escala mundial si el riesgo se vuelve real. Esto reaviva el debate sobre la solidez del protocolo.