Bitcoin se enfrenta a una zona decisiva. Mientras que la euforia posterior al halving se desvanece, los focos se centran en un nivel clave: 65,000 dólares. Mucho más que un antiguo máximo, este umbral se convierte en un indicador de ciclo, en la intersección de tensiones técnicas y proyecciones a largo plazo. Jurrien Timmer, director macroeconómico en Fidelity, reaviva el debate al subrayar, a través del modelo de la ley de potencias, que una caída por debajo de este nivel podría precipitar una fase de compresión prolongada.