El investigador francés más celebrado del mundo acaba de conseguir una de las recaudaciones de fondos más espectaculares de la IA europea. Detrás de este éxito, una ambición radical: dar la espalda a ChatGPT y a los chatbots para construir una inteligencia artificial que realmente entienda el mundo. Pero ¿hasta dónde puede llegar esta visión?