Convertirse en millonario antes de los 30 años hace soñar a millones de inversores en todo el mundo. Warren Buffett lo logró hace varias décadas, mucho antes de construir el imperio Berkshire Hathaway. Hoy, el Oráculo de Omaha regresa al método que acompañó su ascenso y ofrece una lección inesperada: su éxito no se basa primero en sus inversiones, sino en las personas que eligió rodearse. Un principio simple que sigue guiando su visión del éxito.