El dólar estadounidense ha perdido un 10,41 % de su valor durante este año. Una caída significativa para la principal moneda de reserva mundial, en un contexto de tensiones económicas y pérdida de confianza. Paralelamente, el oro y la plata registran aumentos espectaculares, volviendo a ser activos de refugio. Este movimiento refleja un cambio de equilibrio en los mercados, donde el papel del dólar como valor refugio parece estar cada vez más cuestionado.