Venezuela busca unirse al grupo BRICS apostando por sus vastas reservas de petróleo. Este enfoque subraya las ambiciones geopolíticas del país y sus aspiraciones de remodelar sus alianzas internacionales.
Venezuela busca unirse al grupo BRICS apostando por sus vastas reservas de petróleo. Este enfoque subraya las ambiciones geopolíticas del país y sus aspiraciones de remodelar sus alianzas internacionales.
Mientras las tensiones internacionales y las fluctuaciones económicas marcan el ritmo del día a día en los mercados globales, los automovilistas franceses son testigos de una evolución sorprendente: el precio del gasóleo, el combustible principal de las carreteras del Hexágono, ha alcanzado su nivel más bajo en más de un año. En un contexto donde la inflación erosiona el poder adquisitivo y donde cada céntimo cuenta, esta baja inesperada es un rayo de esperanza para millones de consumidores. Pero detrás de esta aparente disminución, ¿qué mecanismos económicos están en juego? ¿Qué factores globales influyen en los precios en las estaciones de servicio, y sobre todo, cuánto tiempo podría durar esta calma?
Mientras Maduro parece haber llevado a cabo un fraude masivo en las elecciones para mantenerse en el poder, Venezuela avanza trágicamente hacia un colapso total e inminente.
Dado que Trump tiene muchas posibilidades de ganar las elecciones estadounidenses, Estados Unidos podría retirarse de la OTAN.
La nueva expansión de los BRICS hacia el sudeste asiático podría transformar el panorama energético mundial. Según un análisis reciente de Rystad Energy, la alianza podría desencadenar un aumento de 100 mil millones de dólares en la industria petrolera para 2028. Este desarrollo está generando un gran interés en un contexto de redefinición de las dinámicas económicas globales.