Bitcoin arrastra una etiqueta persistente: la del abismo energético. Y como todas las etiquetas, se adhiere mejor cuando evita los detalles. Este fin de semana, Daniel Batten, investigador ESG, volvió a poner el tema sobre la mesa en un hilo de X, con un enfoque raro en este debate: volver a los datos y, sobre todo, a los estudios revisados por pares. Nueve críticas "clásicas" estarían, según él, desfasadas con lo que muestran las cifras a nivel de redes eléctricas.