Las grandes potencias se revelan en las crisis, y los BRICS tal vez acaban de perder su momento. Mientras que la guerra que involucra a Irán podría haber marcado un punto de inflexión, el bloque permaneció en silencio, incapaz de mostrar una posición común. Este mutismo cuestiona su credibilidad real frente a sus ambiciones mundiales. Detrás de la imagen de un contrapeso a Occidente, esta secuencia expone sobre todo profundas divisiones y fragilidades estructurales que la retórica ya no basta para ocultar.