Washington endurece el tono. La Oficina del Contralor de la Moneda (OCC), regulador bancario estadounidense, denuncia prácticas bancarias consideradas discriminatorias. En un informe inédito, la agencia acusa a varios grandes bancos de haber restringido el acceso a servicios financieros a sectores sensibles, incluidas las criptomonedas. Este fenómeno de «debanking», largamente denunciado por la industria, podría ahora considerarse ilegal. Una señal fuerte enviada a Wall Street, mientras la administración Trump busca restablecer la equidad en el acceso al sistema bancario.