La justicia estadounidense cierra un expediente crítico que pesaba sobre la Reserva Federal. Al abandonar las demandas contra Jerome Powell, pone fin a una investigación controvertida sobre trabajos por 2,5 mil millones de dólares y disipa un clima de tensión sin precedentes entre el poder político y la autoridad monetaria. A medida que se acerca su salida, el presidente de la Fed deja la escena sin condena, mientras que esta decisión desbloquea una sucesión hasta ahora paralizada y reaviva las preguntas sobre la independencia real de la institución.