Los ataques estadounidenses contra las instalaciones nucleares iraníes han puesto nuevamente el riesgo geopolítico en el centro de los mercados financieros. En pocas horas, el petróleo se disparó, los inversores se dirigieron hacia los activos considerados más seguros y las criptomonedas, una vez más, revelaron su sensibilidad a las tensiones internacionales. Esta reanudación de las hostilidades plantea una cuestión central: frente a una crisis militar mayor, ¿puede el bitcoin competir con los valores refugio tradicionales o sigue siendo un activo de riesgo como los demás?