El bitcoin supera los 120,000 dólares, pero no hay euforia en la web. A diferencia de los picos anteriores, este aumento meteórico no provoca ni efervescencia popular ni explosión de búsquedas. No hay FOMO, ni zumbido viral: reina una calma inesperada en las redes. Esta ausencia de ruido en un momento clave plantea preguntas. ¿Es un signo de madurez del mercado, o el indicio de un creciente desinterés?