Ethereum se prepara para superar un hito decisivo en su revisión técnica. De cara al despliegue de Fusaka, la red entra en la última fase de prueba de una actualización clave. Detrás de este cambio discreto se juega un giro estratégico: establecer los cimientos de la ejecución paralela, prevista para 2026. Más que una simple ganancia de rendimiento, Ethereum inicia una transformación estructural, diseñada para sostener de manera duradera su aumento de carga frente a los crecientes desafíos de escalabilidad.