En 2025, Nvidia ya no se limita a ser una máquina de capitalización. La empresa ha encontrado otra aceleración, esta vez política. Donald Trump, contra una parte de su propio bando, ha decidido abrirle una puerta muy costosa.
En 2025, Nvidia ya no se limita a ser una máquina de capitalización. La empresa ha encontrado otra aceleración, esta vez política. Donald Trump, contra una parte de su propio bando, ha decidido abrirle una puerta muy costosa.
El Banco Popular de China (BPC) acaba de inaugurar en Shanghái un centro internacional dedicado al yuan digital. Una señal clara: Pekín quiere imponer su e-CNY como eje de un nuevo orden monetario mundial. ¿Puede esta iniciativa desafiar realmente la hegemonía del dólar y competir con las stablecoins dominadas por el billete verde?
PetroChina está explorando el uso de stablecoins respaldadas por yuanes para el comercio internacional de petróleo mientras Hong Kong implementa un nuevo marco de licencias, y China sopesa la claridad regulatoria para los activos digitales en los pagos internacionales.
Beijing está endureciendo su control sobre la actividad de las stablecoins, dirigiendo a las principales instituciones financieras a detener toda promoción de esta clase de activos digitales. En un intento por frenar el creciente entusiasmo y posibles riesgos especulativos, los reguladores han ordenado a corredores, grupos de reflexión y organizaciones de investigación cancelar seminarios sobre stablecoins y dejar de publicar contenido relacionado.
Como un vaquero desenfundando su revólver, Trump desenfunda los aranceles recíprocos, despertando antiguos fantasmas económicos y sembrando el pánico del Bitcoin en las bolsas.
"America Primero" ruge Trump, martillando impuestos y perforaciones como un estribillo. El Green New Deal expira, la economía tiembla, el euro se interroga.
Las tensiones comerciales entre la Unión Europea y China alcanzan un nuevo pico. De hecho, desde hace varios meses, Bruselas está enfocándose en empresas chinas a las que acusa de beneficiarse de subsidios públicos, lo que distorsiona la competencia. En el marco del Reglamento sobre Subsidios Externos (FSR), la UE ha lanzado varias investigaciones, en particular contra CRRC, el gigante chino de equipos ferroviarios, y fabricantes de paneles solares involucrados en proyectos europeos. Frente a estas investigaciones, Pekín reacciona contundentemente y denuncia prácticas discriminatorias. Este tira y afloja, que refleja profundas divergencias sobre las reglas del comercio internacional, podría redefinir las relaciones de poder entre las dos potencias económicas. Mientras la UE busca proteger su mercado, China se preocupa por un endurecimiento regulatorio que obstaculizaría la expansión de sus campeones industriales. En este contexto, los inversores y las empresas se preparan para un clima de gran incertidumbre, donde cada decisión política puede influir en la dinámica de los intercambios entre Europa y la segunda economía mundial.
A pesar de las restricciones regulatorias, Asia se establece como el epicentro mundial de las criptomonedas, captando el 60% de los usuarios a nivel internacional. Un estudio reciente de Foresight Ventures y Primitive revela que el continente asiático genera la mayor parte de la liquidez mundial, con cinco países asiáticos figurando en el top 10 del índice mundial de adopción de criptomonedas en 2024.
Entre orillas tecnológicas y vientos en contra, Nvidia navega. China golpea, no por un monopolio, sino para desafiar la hegemonía de los chips estadounidenses. Una lucha donde cada chip cuenta.
Comprar Bitcoin en Asia nunca ha sido tan fácil: un gran banco te abre sus cofres digitales.
¿Cómo podría quedarse China de brazos cruzados si Estados Unidos está acumulando una reserva estratégica de bitcoins?