Símbolo de un tira y afloja sino-estadounidense, TikTok vuelve a cristalizar las tensiones entre la soberanía digital y la guerra comercial. Con 170 millones de usuarios en Estados Unidos, la aplicación de ByteDance se enfrenta a un tercer plazo extendido por Donald Trump. Al prorrogar el plazo de venta, el presidente relanza un asunto explosivo donde se entrelazan la presión geopolítica, los desafíos tecnológicos y la batalla legal. TikTok sigue siendo el núcleo de una lucha estratégica, en la intersección de los intereses económicos y las preocupaciones de seguridad nacional.