El bitcoin hace una pausa. Mientras que la criptomoneda líder tiene dificultades para superar de manera sostenible los 86,000 dólares, el oro, por su parte, explota todos los récords. Este jueves, el metal amarillo alcanzó un nuevo máximo histórico de 3,059 dólares la onza, impulsado por un contexto macroeconómico tenso.