El mercado cripto está lento, pero esta calma podría no durar. De cara al cuarto trimestre, se perfilan varios catalizadores en Estados Unidos: avances regulatorios, creciente implicación de los bancos, evolución del crédito digital y señales monetarias. Factores capaces de reactivar los flujos de capital y modificar la trayectoria del mercado. Tras un verano marcado por la espera y un sentimiento de miedo persistente, los próximos meses podrían abrir una nueva etapa para las criptos. Bitcoin estará naturalmente en el centro de esta posible reconfiguración.