La inflación estadounidense acelera de nuevo. En abril, el aumento de los precios alcanza el 3,8 % interanual, su nivel más alto en tres años. El aumento de los costos de la energía, impulsado por las tensiones en torno a Irán y las perturbaciones en el estrecho de Ormuz, comienza a pesar en la economía estadounidense. Este repunte complica ahora las perspectivas de reducción de las tasas por parte de la Reserva Federal y reaviva las tensiones en los mercados financieros.